Compartir

El trastorno límite de la personalidad, trastorno borderline o TLP es un trastorno de la personalidad en el que los afectados presentan patrones de conducta continuos y en gran medida permanentes caracterizados por reacciones fijas e inadecuadas en diversos contextos personales y sociales.

El diagnóstico de este trastorno resulta problemático ya que no se describen comportamientos aislados como “trastornos”, tal como ocurre en otras enfermedades de la mente (por ejemplo, trastornos del miedo), sino que se valora toda la conducta o el carácter en su conjunto. Asimismo, resulta complicado establecer la línea divisoria entre “defectos” o características destacables de la personalidad y un trastorno psicológico. Por este motivo, sólo debe diagnosticarse TLP en aquellos casos en que las relaciones del afectado se vean tan perjudicadas que su rendimiento laboral o personal esté claramente limitado. En la mayoría de los casos, los pacientes con un trastorno de la personalidad experimentan un sufrimiento considerable.

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón continuo de inestabilidad en las relaciones sociales, la autoimagen y el estado de ánimo. Este término surgió de la presunción de que este trastorno se hallaba en el límite entre la neurosis y la psicosis, ya que los afectados muestran, además de una estructura de la personalidad disfuncional, determinados síntomas psicóticos, como ideas persecutorias.

En los últimos tiempos ha aumentado la cobertura de este trastorno en los medios de comunicación, probablemente debido al aumento de la atención mediática a temas de abuso físico y sexual, sobre todo en la edad infantil. Estas experiencias tan traumáticas pueden influir y aumentar el riesgo de desarrollar un trastorno a nivel psicológico.

Incidencia

Aproximadamente, el 2% de la población sufre trastorno límite de la personalidad. La inmensa mayoría de los pacientes con TLP en el ámbito clínico son mujeres (hasta el 80% de todos los casos). La franja de edad en la que se registra el mayor número de casos está entre los 15 y los 45 años. Gran parte de los pacientes presentan otros problemas psicológicos como, por ejemplo, depresión o síntomas relacionados con otros trastornos de la personalidad.

Dejar una respuesta